El agua no llega a Monegros II, 13.600 hectáreas pendientes de transformarse en regadío

Los regantes preocupados por el retraso de las obras relacionadas con el MARM.

Lugar donde se ubicará el embalse de Valdepatau.  | Foto: J.F. El Gobierno de Aragón ha construido los caminos, y desagües, construido la estación de bombeo y ejecutado los trabajos de concentración parcelaria cumpliendo así su compromiso.

Sin embargo el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino no ha comenzado a ejecutar las infraestructuras fundamentales como el embalse de Valdepatau (adjudicada desde hace meses), o las balsas de la Acequia de Ontiñena. Sin estas dos obras, es imposible que se empiece a regar.

Leido en Diario del Alto Aragón

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Aprovechar el agua de lluvia

image Los embalses no son los únicos que pueden beneficiarse del agua caída del cielo. Por unos 2.000 euros de media por vivienda, los consumidores pueden instalar sistemas que aprovechan el agua de lluvia. Gracias a ellos, sus usuarios evitan utilizar el agua de la red de suministro hasta en un 50%, lo que redunda en un beneficio tanto ecológico como económico.

La sequía y la escasez de agua son uno de los problemas ambientales más acuciantes de España. Por ello, los sistemas que aprovechan el agua de la lluvia comienzan a ser vistos con buenos ojos.

Los defensores de estos sistemas subrayan que el agua de lluvia, aunque no es potable, es idónea para su aprovechamiento doméstico. El consumo de agua en una vivienda supone una media de 150 litros diarios por persona, si bien la mitad se destina al inodoro, la lavadora, la limpieza general o el riego, actividades para las que no se necesita agua destinada al consumo humano. No obstante, si el usuario lo requiere, estos sistemas también pueden incorporar depuradoras de agua que permitan beberla.

Por otra parte, recuerdan que la cantidad de agua gratuita que se puede lograr es también importante. Por ejemplo, con un chubasco de 30 litros/m2 y una superficie de recogida de 150 m2, se puede obtener una reserva de 4.500 litros de agua. Además, al no contener cal, evita problemas en las tuberías o la lavadora, y supone un agua de riego más natural.

En cualquier caso, el aprovechamiento de las aguas pluviales no es algo nuevo. Hasta la generalización del suministro canalizado, a principios del siglo XX, se trataba de una práctica habitual, especialmente en las zonas rurales. En la actualidad, los países del norte de Europa, como Alemania o Suiza, se encuentran entre los más convencidos de estos sistemas. Por ejemplo, el país germano los subvenciona desde que se produjera su reunificación, por lo que ya hay varios miles de viviendas que utilizan alguno de estos equipos.

Texto completo en : Reciclar agua de lluvia para uso doméstico. de Alex Fernández Muerza – www.consumer.es – EROSKI